Archivo de mesOctubre, 2009
publicado porausuaria31, 2009

En La Otra Voz de Galicia tenemos que confesarles que hemos llegado a un punto en el que si escuchamos una vez más el argumento ese de la austeridad nos tiraremos por la ventana para ahorrarnos este suplicio en que se ha convertido la política gallega. La matraca del gobierno austero, el presidente austero y la madre del cordero austero ha llegado a un punto, después de 7 meses gobernando, en que más parece una tomadura de pelo a los gallegos por parte del señor Feijóo, que es un cachondo al parecer.
Pero lo más irritante del asunto este es que esa supuesta austeridad que predica el PP gallego en los últimos tiempos, casi a modo de talismán vistos los resultados, no es real, no está pasando. Empezando por la austeridad en asesores y gastos de personal varios en la Xunta de Galicia, que hemos visto en los presupuestos de 2010 que de bajar nada sino que en el gabinete del Presidente Feijóo aumentan los gastos de personal un 0,02%, ¿entonces él también despilfarra igual que el bipartito?.
A pesar de que la dichosa austeridad no aparece por ningún lado en los presupuestos, el señor Feijoo sigue vendiéndonos la moto y anuncia a bombo y platillo que sus altos cargos cobrarán un 3% menos (todos menos él claro, aunque imaginamos que ya arreglarían el error informático que le subía el sueldo). No contento con eso el presidente lanza un envite al Parlamento para que también los diputados se bajen los sueldos, dicho y hecho. Esperemos que no lo tome por costumbre el presidente, porque mañana podría aparecer en cualquier empresa de Galicia con la misma cantinela y a ver quién le dice que no con lo austero que es don Alberto.
El asunto es que lo de bajar los sueldos no debe dar para mucho (o puede ser que esté desvistiendo a un santo y vistiendo a otro), así que el presidente decide que también va a bajar las pensiones, porque los jubilados también tienen que ser austeros. Ahí se le fue la mano, y los 10 millones de euros que pretendía ahorrarse quitándoles los 200 euros que Quintana instauró para los preceptores de pensiones no contributivas, casi acaban por meterle la austeridad por un lugar que ni mencionamos.
El problema es que el presidente no sabe qué es eso de la austeridad, y por eso lo que dice y lo que hace no tienen nada que ver. Por ejemplo, dijo que su gobierno era austero y no quería el despilfarro ese de los Audis (que él había comprado pocos años antes), y lo que hace en la práctica es ponerlos a la venta (negocio ruinoso) y comprar unos nuevos. Con lo cual Austeridad 0 - Despilfarro 1. Otro ejemplo, decide el presidente ahorrar en eso de la educación que es muy cara y se lleva mucho dinero del presupuesto, pero en la práctica lo que hace es dejar de contratar profesorado y recortar las ayudas a los centros mientras que se gasta no sabemos aún cuánto en cambiarle el look a las galescolas y 300.000 euros en una encuesta para saber que en Galicia somos bilingües. Austeridad 0 - Despilfarro 2.
Por si aún no ha quedado claro que el presidente desconoce el significado de la palabra austeridad ahí va otro ejemplo, resulta que el Xacobeo 2010 tiene que salvar nuestra economía de la crisis, así que recaudan fondos del sector privado, de Bruselas y el gobierno del señor Feijoo elabora un programa para el Año Santo bastante curte para ser sinceros, pero resulta que para presentarlo en sociedad se gasta 300.000 euros. Ese dinero por una foto no es austeridad, más bien parece despilfarro así que el contador está Austeridad 0 - Despilfarro 3.
El presidente no es el único que desconoce el significado de la austeridad, hay más casos en su gobierno, como el de su conselleiro de Presidencia, el señor Alfonso Rueda, que la semana pasada decidió que puesto que tenía que anunciarles a nuestros emigrantes en Argentina que la Xunta va a privatizar la asistencia sanitaria del Hospital Gallego, decidió que lo mejor era decírselo cara a cara. Así que el señor Rueda y un grupo de asesores, periodistas y demás familia emprendieron un poco austero viaje a Argentina, por cierto que el viaje no gustó nada al presidente, que tiene previsto cruzar el charco el mes que viene y no le hizo gracia que Rueda le pisara terreno. En esto de los viajes poco o nada austeros tenemos esa visita del presidente a Londres, imaginamos que para estar lejos el día de la manifestación de Queremos Galego, porque la excursión de don Alberto y toda su corte nos va a costar un pico a todos y ni siquiera nos ha explicado el motivo de su presencia en la capital británica ese fin de semana. El capítulo de viajes coloca por tanto el marcador en Austeridad 0 - Despilfarro 4.
Otro capítulo en el que nuestro presidente nos anuncia a diario austeridad es en de los medios de comunicación y las ayudas públicas que reciben, la propaganda famosa que Feijóo consideraba uno de los despilfarros del bipartito y que aseguró que acabaría con su reinado en San Caetano. Pues una vez más los presupuestos de 2010 de Feijoo no coinciden con sus promesas. En la Presidencia de la Xunta dispondrán en 2010 de 254 millones de euros de presupuesto, y resulta que más de la mitad, 131millones, estarán en manos de la Secretaría Xeral de Medios, que se dedica como su nombre indica, a repartir ayudas entre los medios de comunicación. Austeridad 0 - Despilfarro 5.
Podríamos seguir poniendo ejemplos pero está bastante claro que teoría y práctica no coinciden, aunque es posible que cuando habla de austeridad el presidente esté hablando como ciudadano, como Alberto Núñez Feijóo, que apuesta por la austeridad en su economía doméstica y puesto que durante al menos cuatro años tiene pagados a cuenta de la Xunta todos sus gastos vitales, siendo un poco austero con su patrimonio personal ahorrará cada año los 89.983 euros que cobra.
Lo dicho, que pueden sumarse a La Otra Voz de Galicia en contra de la puñetera austeridad que el presidente de la Xunta tiene todo el día en la boca, que le sirve lo mismo para un roto que para un descosido, y que aún por encima ni siquiera sabe que es, o es posible que en el peor de los casos nos esté tomando el pelo a todos los gallegos. Como broma ya es suficiente, por nosotros el señor Feijoo puede meterse la austeridad por donde estime procedente, pero por dios que no la vuelva a nombrar.
publicado porausuaria31, 2009

El señor presidente de la Xunta de Galicia acaba de batir un récord, ha logrado emitir hasta tres opiniones distintas y contradictorias sobre un mismo tema, tres opiniones que además se han convertido en decisiones que, aunque nadie parece haberse dado cuenta, afectan a los ciudadanos. El caso es que al presidente, cuando estaba en la oposición, el complemento de las pensiones no contributivas que el entonces vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, logró para 50.600 gallegos le parecía “insuficiente” e incluso el PP presentó en el Parlamento una enmienda a los presupuestos de la Xunta para 2009 al respecto de esta paga de 200 euros anuales. Decía Feijoo en la oposición que eso no llegaba a nada, que ni para el pan y la leche, y que el PP apostaba porque fueran 550 euros.
Esta primera opinión le duró a Feijoo unos meses, en concreto hasta que llegó al Gobierno, y decidió que los 10 millones de euros que le costaba la paguita esa de 200 euros bien se los podía ahorrar y gastárselos en otra cosa. La conselleira de Traballo le dio la razón así que desapareció de los presupuestos el complemento de las pensiones no contributivas.
Algún avispado en la oposición se dio cuenta de la felonía y durante cuatro días se le montó al señor presidente un Belén de cuidado. El de Feijoo, con esta nueva patada a los servicios sociales, se convertía además en el primer gobierno de la historia de la democracia que bajaba las pensiones, y nada más y nada menos que las más precarias. Durante dos días los populares defendieron lo indefendible. El propio Feijóo y la secretaria xeral de Benestar, Susana López Abella ( que se está cubriendo de gloria al frente de los servicios sociales), justificaron la medida explicando que había que “priorizar” por la escasez de fondos, y que puesto que este complemento de las pensiones era “un parche” mejor dedicar ese dinero a “programas específicos”.
La oposición y los sindicatos se le echaron encima al presidente, que aguantó el tipo con esta segunda opinión sobre las mismas pensiones lo que pudo. En el pleno del Parlamento, sometido a las preguntas de PSOE y BNG, llegó el tercer cambio de opinión al respecto. Primero el señor presidente, para ser honestos, mintió en sede parlamentaria (y eso es muy feo señor Feijoo) diciendo que no sabía de qué le estaban hablando porque los dichosos 10 millones “están garantizados en los presupuestos, en la misma partida en que los pusieron ustedes en el presupuesto anterior”. Hombre acabáramos, si estuvieran ahí ni el avispado los habría echado de menos antes de lanzar la voz de alarma, ni el presidente ni López Abella habrían salido a explicar el por qué de la supresión de los 200 euros… En fin, después de faltar a la verdad Feijóo, decidió que la única forma de salir del jardín era aplicando aquello de la responsabilidad en cascada, en este caso con publicidad y toda Galicia como testigos. El presidente desautorizó a su conselleira de Traballo y a la segunda de ésta y garantizó que aparecerán los 10 millones para que los preceptores del complemento que creó el bipartito sigan recibiéndolo en 2010.
Ya mareados y con la mosca detrás de la oreja por si al señor Presidente se le ocurre otro cambio de opinión al respecto de las dichosas pensiones, ahora es el momento de las responsabilidades. La imagen que nuestro gobierno nos ha ofrecido durante cuatro días es lamentable e intolerable. Así que, además de la rectificación que seguro agradecen a Feijoo los pensionistas, los gallegos queremos que nos dé una explicación sobre su agudo caso de personalidad múltiple, queremos que cese a la conselleira de Traballo y a la responsable de Benestar que veía de lo más normal bajarle las pensiones a los jubilados, y un compromiso del presidente de la Xunta de que no volveremos a asistir a un episodio tan bochornoso, para lo que es libre de tomar las medidas que estime oportunas dentro de su gobierno.
Ajustadas las cuentas con Feijóo, desde La Otra queremos aprovechar para pedir también a La Voz de Galicia una explicación sobre el cuento chino que ofreció en exclusiva (imaginamos que porque nadie más se lo tragó o tuvo tragaderas para publicarlo) sobre un supuesto pacto 24 horas antes del pleno entre Feijóo y Beatriz Mato para orquestar el cambio de postura al respecto del complemento de estas pensiones. La verdad es que la milonga es difícil de creer, aunque si es cierto seguro que también lo es que Santiago Rey vende más de 100.000 periódicos diarios y que el pulpo es un animal de compañía.
Lo más grave, señores de La Voz de Galicia, es que si como parece le dan credibilidad a semejante disparate de paso podrían también haber puesto el grito en el cielo porque el presidente y su conselleira, anteponiendo la estrategia política partidaria a los intereses de los gallegos, hicieron que 50.600 pensionistas pasaran 24 horas angustiados porque se quedaban sin 200 euros de sus pagas cuando en realidad la Xunta ya había decidido que no les quitaría ese dinero. Si es así, el capítulo de las responsabilidades por este sainete varía, puesto que el asunto es más grave si cabe y la única salida digna para los dos responsables sería dimitir.
El presidente de un país no puede jugar de este modo con el sustento de los ciudadanos, precisamente los más desfavorecidos, personas que malviven con pensiones de poco más de 500 euros a los que su presidente y su conselleira preocuparon sin necesidad. ¿Saben acaso el señor Feijoo o la señora Mato lo que es angustiarse y desvelarse para hacer números e intentar cuadrar un mísero presupuesto doméstico para poder vivir dignamente? ¿son conscientes de la edad avanzada que tienen estos preceptores de pensiones no contributivas y los perjuicios que les pueden ocasionar estos sobresaltos en su salud?.
Jugar a la política efectista pisando si es preciso el bienestar social es razón más que suficiente para que, si es cierto lo que La Voz publica (aunque más bien parece un lastimoso intento de lavar el bochornoso espectáculo del presidente), Feijóo y Mato deberían asumir su responsabilidad, pedir perdón a los pensionistas gallegos y dimitir, porque en este caso además si lo han hecho una vez nada nos garantiza que no vuelva a ocurrir.
En uno u otro caso seguimos esperando explicaciones y responsabilidades derivadas de este asunto, y ya sabe el señor Feijoo que los gallegos no tragan ya con todo, que hace unos fines de semana salieron en masa a las calles de Santiago a criticarle sus políticas. Dos veces en un mes sería mucho.
publicado porausuaria20, 2009

La trama Gürtel vive una tregua informativa en Galicia. El motivo es que los gallegos tenemos entre manos un inquietante misterio que requiere toda nuestra atención para ser desvelado. En las últimas horas, los primeros presupuestos del presidente Feijoo se han convertido en un nuevo Expediente X para cualquier ciudadano de a pie.
Sin mirar el documento oficial elaborado por la Xunta y fiándonos únicamente de los periódicos que supuestamente han hecho ese trabajo por nosotros, una espesa y macilenta niebla se cierne sobre las cuentas gallegas para el 2010. Los gallegos que hoy hemos leído más de uno de los periódicos que a diario nos acechan desde los kioskos de toda Galicia nos encontramos acongojados con un misterio de proporciones desconocidas. A simple vista algo no encaja (suena de fondo una de esas inquietantes melodías de las pelis de suspense), así que nos armamos de valor y nos plantamos ante el misterio.
-La Voz de Galicia nos dice que “El gasto social crece el 1,2% en 2010 y acapara el 68% del presupuesto”
-El Correo Gallego asegura que “El Apóstol salva de un PIB negativo en el 2010 a Galicia”
-Xornal de Galicia nos desconcierta aún más con que “La Xunta gasta menos dinero en sanidad y educación”
-El País profundiza en el misterio asegurando que “Feijóo concentra el esfuerzo de 2010 en atender la Ley de Dependencia”
-En el Faro de Vigo lejos de apaciguar nuestro desasosiego añaden que “La Xunta recorta un 8,3% las inversiones en Vigo”
-La puntilla nos la pone el ABC anunciando que “La Xunta pospone para 2011 la promesa electoral de rebajar el IRPF”.
La primera pregunta que nos asalta es ¿cómo es posible que el mismo presupuesto y la misma rueda de prensa acompañada de su correspondiente nota de prensa oficial haya dado lugar a esta ensalada de titulares inquietantes y contradictorios?. Y a continuación nos cabreamos pensando en cómo puede ser que los mismos números sean para don Santiago Rey todo un logro del presidente, para el Correo Gallego el verdadero héroe sea el Apóstol, en el caso de Xornal de incremento del gasto social nada sino todo lo contrario, en el País acabaron por quitar las cifras de los titulares para no liarla más y, sobre todo, ¿por qué razón el ABC pasa directamente de los presupuestos de este año y se centra en los de 2011?.
Antes de meternos con los números y desentrañar las cuentas de la Xunta para 2010, vamos a aprovechar este momento “Hola soy Coco” del clásico Barrio Sésamo para saber según su visión de las cosas cuáles de los editores gallegos quieren más a Papa (PP), a Mamá (oposición) o a los dos por igual.
En el caso de don Santiago Rey nos deja claro que su apuesta en esto de los Presupuestos es por PaPá, y es que el editor de La Voz no juega con las cosas de comer y se coloca estratégicamente por si se cae algún billete (más) que pueda sacarle al presidente. En el Correo Gallego, por llevarle la contraria a La Voz y además barrer para Santiago (que eso molesta mucho en A Coruña), retiran a Feijóo los honores que le concede el periódico de Arteixo y atribuyen el milagro de los presupuestos y la previsible recuperación de la economía gallega en 2010 directamente al Apóstol.
Xornal de Galicia hace cuentas y no le salen los números del optimista de don Santiago, y como no pueden ni ver a PaPá apuestan claramente por llevarle la contraria, chincharle y correr a contárselo a Mamá para ganarse sus favores. El País opta sin embargo por la posición del hijo pelota que responde eso de “os quiero a los dos igual”, así que no se la juega, tira por la calle del medio (la de la dichosa Ley de Dependencia), y concluye que PaPá está enfadado y Mamá más, así que me voy a jugar a mi cuarto a ver si se les pasa.
Al Faro de Vigo eso del gasto social no le preocupa, y centra su atención en el severo castigo que PaPá le ha puesto a la ciudad, una injusticia teniendo en cuenta que para Coruña las cosas han ido mucho mejor en el reparto, así que decide afearle el gesto a PaPá en uno de esos arrebatos que pueden terminar por amotinar contra el progenitor a toda la casa. La guerra no ha hecho más que empezar y aún falta por aparecer Mamá para empeorarlo un poco más.
El ABC, el niño repelente de Papá fruto de un matrimonio anterior, los planes del cabeza de familia no deben de convencerle mucho porque, en un claro intento por echarle un capote al presidente, se saltan directamente los presupuestos del año que viene y nos hablan de lo buenos que serán los de 2011.
El único modo de arreglar este entuerto es acudir directamente a los números, que no suelen engañar y que explican todo este galimatías que han montado las filias y fobias por las que se guían nuestros periódicos.
Pues bien, sepan ustedes que así a lo bruto el presupuesto de la Xunta para 2010 asciende a 11.606 millones de euros, que sintiéndolo mucho son un 0,9% menos que la cifra del año pasado, en contante y sonante 187 millones de euros menos. Todas las consellerías, salvo el área de Benestar de la Consellería de Traballo, ven descender su presupuesto para el próximo año. En concreto Benestar tendrá 74 millones de euros más que el año pasado, pero otras áreas sociales como Traballo, Educación y Sanidade ven descender el dinero del que dispondrán respecto de las cuentas de 2009. La Consellería de Traballo se queda sin 35 millones de euros, en Educación el recorte es de 26 millones y en Sanidade son 27 millones de euros menos.
Sumadas las áreas que aglutinan el cacareado gasto social, que el presidente Feijóo puso a dios por testigo de que nunca volvería a pasar hambre, resulta un total de 7.587 millones de euros, que tal y como reconoce la Voz de Galicia en el texto de su información una vez superado el éxtasis del titular a favor de PaPá Feijóo, son 118,4 millones de euros menos que en el año 2009. Los números son clarísimos, aunque en La Voz apostillen este revés de la calculadora diciendo que es menos dinero pero tiene más peso relativo dentro de las cuentas, algo que por cierto ni se molestan en explicar al ciudadano de a pie, lo dejan caer por si cuela.
publicado porausuaria20, 2009
Para que vexa o señor Feijoo que ata na Otra Voz somos bilingües e moi armónicos aquí vai unha peza de recoñecemento aos milleiros de galegos e galegas que o domingo ateigaron as rúas de Santiago de Compostela dándolle en todos os fuciños ao señor Presidente da Xunta co seu propio bilingüismo armónico, as clases en inglés “to everybody”, os resultados desas enquisas nas que malgasta os nosos cartos, as galiñas azuis e todos os inventos que nestes sete meses ese mago da política que é Alberto Núñez Feijoo sacou da súa chisteira ata rebosar o vaso (de litros do botellón) da paciencia dos galegos e as galegas. Toca agachar a cabeza Presidente, recoñecer as cifras de manifestantes (coma ben fixo Santiago Rey imaxinamos que cagándosehastaenningúndios), pensar que ese “eu vou a ser o presidente de todos os galegos” daqueles lacrimóxenos días de investiduras varias ao mellor agora non lle pega moito coa súa actitude, e rectificar.
Queremos Galego foi un berro tan alto e claro da cidadanía deste país ao seu Goberno que o señor presidente vai ter que replantexar a súa estratexia, ao mellor querido Alberto non vai poder ser eso que tiñas en mente de pisar por riba das cabezas de todos nós para chegar a onde realmente queres ir (en todo caso do Padornelo para abaixo). Estamos convencidos de que ao ver as imaxes da manifestación ao señor Feijoo volvéronlle á mente aqueles días chuviosos en que os galegos tamén se fartaron e sairon ás rúas a berrar Nunca Máis. Ao tempo, o que avisa….
publicado porausuaria13, 2009

El sumario de la trama Gürtel nos ha confirmado lo que en Galicia ya sospechábamos. El PP gallego estaba en el ajo, Pablo Crespo usaba sus contactos y sus influencias en Galicia para actuar como número dos de Correa y los de siempre -Cuiña, Telmo Martín, Louzán y compañía- aparecen retratados en este turbio negocio que hemos descubierto que hay en la financiación del Partido Popular. A medias aún de las sorpresas que este caso aún nos deparará seguro a los gallegos, hay ya muchas explicaciones que alguien debería darnos, y cuando decimos alguien señalamos directamente hacia el máximo responsable del partido en Galicia, el señor Alberto Núñez Feijoo. De momento, el también presidente de la Xunta, no ha hecho más que poner cara de tonto y esperar a que nos traguemos ese manido argumento (que usó sin éxito en su momento Felipe González) del “me acabo de enterar por los medios de comunicación”. Pero ahora ya no cuela, así que el señor Feijóo tendrá que ir a Génova, a Lourdes o a donde sea necesario para informarse e informarnos a todos los gallegos de los motivos por los que el nombre de nuestro país sale en las primeras planas de todos los periódicos junto con Valencia, Madrid y Castilla León, como uno de los nidos en los que se alimentaron los Correas, Costas y Crespos, sus relojes de lujo, los cochazos, los trajes de marca y todo el entramado de empresas y cuentas multimillonarias con las que el PP ha operado en su seno los últimos 10 años.
Nadie está acusando al señor Feijóo de tener en su caja fuerte uno de esos relojes marca Gürtel, o en su garaje un cochazo de dudosa procedencia, pero cuando uno asume el liderazgo de un partido lo hace con todas las consecuencias, y no es responsable ni aceptable que ante un escándalo de estas magnitudes el señor Feijoo pretenda lavarse las manos, colocarse entre el pueblo asombrado por los delincuentes que hay en su partido y pedir investigaciones y responsabilidades al maestro esmero, o a quien sea pero lejos. El señor presidente de la Xunta no puede salir en los periódicos diciendo que un alto cargo - que él nombró como vicepresidente de la Xunta y conselleiro de Política Territorial en Portos de Galicia- el señor Pablo Crespo, es una entelequia, que no sabía que ocupaba un puesto en el ente público que estaba bajo sus competencias cuando era vicepresidente de Fraga, y acto seguido asegurar que además cree que el hombre no iba mucho por Portos de Galicia. ¿En qué quedamos? ¿Sabía que estaba allí ocupando un puesto de trabajo o no? ¿Si no lo sabía cómo es que sabe que no iba mucho a trabajar? y si es que tenía constancia de que a ese señor se le pagaba un sueldo y no aparecía por el despacho ¿cómo es que toleraba ese despilfarro de dinero público pagando un salario a alguien que claramente no se lo ganaba?.
El señor Feijóo tendrá que empezar a dar explicaciones por ahí, por Pablo Crespo, y debería hacerlo rápido porque al parecer en la cárcel le han entrado a todos muchas ganas de hablar de lo divino y lo humano, y no pasará mucho tiempo antes de que alguien tire de la manta un poco más y en Galicia se nos vuelva a quedar la boca abierta. Y el mismo consejo vale también para el señor Louzán, porque rasgarse las vestiduras poniendo a dios por testigo de su honradez -que nadie le suponía por cierto-, no le servirá mucho tiempo al que era vicepresidente de la Diputación de Pontevedra y máximo responsable de los contratos que las empresas de la trama Gürtel firmaron con esta institución durante su mandato. Puede negarlo el señor Louzán hasta debajo del agua, pero hay demasiadas pruebas, demasiados papeles, demasiadas cartas y demasiadas bocas abiertas que acabarán por quitarle la razón y sentarle en un banquillo, y eso señor Louzán no le haría ningún favor a sus amigos el señor Feijoo y el señor Rajoy. El responsable del PP en A Coruña, Carlos Negreira, también tendrá que explicarnos mejor -y a poder ser poniéndose de acuerdo con el presidente de la Xunta- el fichaje de Pablo Crespo en Portos de Galicia cuando Negreira era el presidente del ente público.
Y puestos a ser responsables y arrojar luz sobre toda esta maraña, también el señor Rajoy debería pasarse por su pueblo uno de estos días y con lágrimas en los ojos explicarnos qué es lo que ha pasado, cómo pudo hacer la vista gorda ante hechos tan graves que conocía y cómo ha podido dar lecciones de honradez urbi et orbe con esto a sus espaldas. Cuando una empresa de las de Gürtel le envía al señor Rajoy una carta reclamándole el pago de facturas pendientes por actos organizados en campaña electoral en Galicia, el señor Rajoy debería haber tomado la decisión de acudir a un juzgado y ponerse a salvo de toda la trama, porque de lo contrario lo único que ahora nos queda a todos claro es que, al menos, sabía todo lo que estaba ocurriendo y no hizo nada más que el valeroso gesto de dar orden a sus subordinados para que “cerraran el grifo” a las empresas de la trama. Un gran gesto si señor, pero fue peor el remedio que la enfermedad señor Rajoy.